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	<title>Verónica Zaragoza archivos | ProJesArt</title>
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		<title>La elección de procuradores en las congregaciones provinciales: el caso de la Provincia Mexicana</title>
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		<pubDate>Tue, 03 Sep 2024 10:54:58 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[<p>En el Archivo Histórico de la Provincia Mexicana de la Compañía de Jesús se conserva un documento que presenta información relevante sobre las congregaciones provinciales que se llevaron a cabo entre 1577 y 1763 en Nueva España. En formato de tabla se enlista el número de la congregación, el día y el año en que...</p>
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<p class="wp-block-paragraph"><br>En el Archivo Histórico de la Provincia Mexicana de la Compañía de Jesús se conserva un documento que presenta información relevante sobre las congregaciones provinciales que se llevaron a cabo entre 1577 y 1763 en Nueva España. En formato de tabla se enlista el número de la congregación, el día y el año en que dio inicio, el nombre del provincial y el del secretario de la congregación; así como el del procurador electo y su sustituto o, a partir de 1680, sustitutos. La última columna del documento informa el número de postulados en dicha congregación. (IMAGEN 1)</p>


<div class="kb-gallery-wrap-id-1416_a2c404-0c alignnone wp-block-kadence-advancedgallery"><ul class="kb-gallery-ul kb-gallery-non-static kb-gallery-type-masonry kb-masonry-init kb-gallery-id-1416_a2c404-0c kb-gallery-caption-style-bottom-hover kb-gallery-filter-none kb-gallery-magnific-init" data-image-filter="none" data-item-selector=".kadence-blocks-gallery-item" data-lightbox-caption="true" data-columns-xxl="1" data-columns-xl="1" data-columns-md="1" data-columns-sm="1" data-columns-xs="1" data-columns-ss="1"><li class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-hide-caption"><a href="https://projesart.org/wp-content/uploads/2024/09/Documento-de-postulados.jpg" data-alt="Documento de postulados" class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius" style="max-width:739px;"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic" style="padding-bottom:138%;"><img fetchpriority="high" decoding="async" src="https://projesart.org/wp-content/uploads/2024/09/Documento-de-postulados-739x1024.jpg" width="739" height="1024" alt="Documento de postulados" data-full-image="https://projesart.org/wp-content/uploads/2024/09/Documento-de-postulados.jpg" data-light-image="https://projesart.org/wp-content/uploads/2024/09/Documento-de-postulados.jpg" data-id="1417" class="wp-image-1417" srcset="https://projesart.org/wp-content/uploads/2024/09/Documento-de-postulados-739x1024.jpg 739w, https://projesart.org/wp-content/uploads/2024/09/Documento-de-postulados-216x300.jpg 216w, https://projesart.org/wp-content/uploads/2024/09/Documento-de-postulados-768x1065.jpg 768w, https://projesart.org/wp-content/uploads/2024/09/Documento-de-postulados-1108x1536.jpg 1108w, https://projesart.org/wp-content/uploads/2024/09/Documento-de-postulados-1478x2048.jpg 1478w, https://projesart.org/wp-content/uploads/2024/09/Documento-de-postulados.jpg 1800w" sizes="(max-width: 739px) 100vw, 739px" /></div></div></a></figure></div></li></ul></div>


<p class="has-text-align-center has-medium-font-size wp-block-paragraph"><a href="https://projesart.org/wp-content/uploads/2024/07/Apendice-documental-revisado.pdf">Ver apéndice documental</a> &gt;&gt;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Aunque el documento no está fechado ni firmado, es posible inferir que se elaboró después de 1763 y antes de 1767, a solicitud de un superior de la Orden en el virreinato novohispano. Comentarlo brevemente es de interés para el Proyecto ProJesArt porque da a conocer el nombre de los procuradores y los sustitutos electos en las treinta congregaciones provinciales de México, ya que eran estos procuradores los que viajaban a Europa y adquirían diversos “objetos de devoción” durante su trayecto.</p>



<p class="wp-block-paragraph">De acuerdo con la<em> Formula Congregationis Provincialis</em> <sup><strong>1</strong></sup>, las congregaciones provinciales debían celebrarse cada tres años, pero las “provincias remotas” podían hacerlo cada seis. La primera congregación de la Provincia Mexicana se reunió el 5 de octubre de 1577, cinco años después de la llegada de la Compañía de Jesús a Nueva España, “para elegir al procurador a las dos cortes de Roma y Madrid”. <sup><strong>2</strong></sup></p>



<p class="wp-block-paragraph">En el caso mexicano, el tiempo entre las congregaciones fue variable. La Tercera congregación provincial (1592) solicitó autorización para hacerlas cada cuatro años, por ser “más útil a la Provincia”, petición que el padre General Claudio Aquaviva aprobó en 1594 <sup><strong>3</strong></sup>. Con el tiempo se restableció el intervalo de seis años, aunque algunas se celebraron cada siete o nueve años. <sup><strong>4</strong></sup></p>



<p class="wp-block-paragraph">Cuando el provincial decidía realizar la congregación enviaba cartas a los padres profesos de cuatro votos, a los rectores de los colegios y a los superiores de las casas para reunirse en un lugar y una fecha determinada. Las congregaciones de la Provincia Mexicana se llevaron a cabo en el Colegio Máximo de San Pedro y San Pablo, en la ciudad de México, en los primeros días del mes de noviembre. Aunque algunas se adelantaron por la urgencia de tratar algunos temas relevantes, como fue la Décima tercera congregación (1643) que dio inicio el 31 de enero con el fin de que el procurador electo pudiera zarpar con la flota en el mes de marzo del mismo año. La premura del viaje era “negociar cuanto antes en Europa el pleito de diezmos con el obispado de Puebla”. <sup><strong>5</strong></sup></p>



<p class="wp-block-paragraph">En el siglo XVI se limitó el número a 40 o 50 participantes, pero en las congregaciones generales posteriores se modificó esta norma. Una vez reunidos los padres “a campana tañida” y después de una oración, daba inicio la congregación. El primer día y siguiendo la <em>Formula</em> se declaraba que la congregación era “legítima” y sin “defecto alguno”. Sin embargo, en el documento que se comenta, la Décima tercera y la Décima sexta congregaciones tienen la anotación de “congregación irregular”, ya que en ambos casos el provincial no contó con todos los votos para convocarla o los vocales para celebrarla y, al parecer, la primera se realizó en la Casa Profesa en lugar del Colegio Máximo como era costumbre. <sup><strong>7</strong></sup></p>



<p class="wp-block-paragraph">A continuación, se elegía por votación al secretario y a su ayudante, así como a los diputados. También se decidía la fecha y la hora para elegir al procurador que viajaría a Europa. El día señalado, los padres se reunían en la sala de la congregación y votaban para elegir al procurador y a su sustituto. Por orden del padre General Juan Pablo Oliva, a partir de la Décima nona congregación provincial (1680), se nombró a “un procurador y dos substitutos, en lugar de uno que antes se nombraba”. <sup><strong>8</strong></sup></p>



<p class="wp-block-paragraph">La <em>Formula</em> señalaba que para la elección se tomara en consideración que el procurador tuviera conocimiento y experiencia en asuntos de la Compañía, así como madurez en el juicio y prudencia en “cosas de acción”. En el documento que se comenta, la quinta columna registra el nombre del “Procurador”, la sexta el del “1° Substituto” y la séptima el del “2° Substituto”. Cabe señalar que la congregación provincial daba “poder y facultad” para que el primer procurador y sus sustitutos pudieran estar presentes y votar en cualquier congregación que se llevara a cabo en Roma, así como para los negocios que debían atender mientras permanecieran en Europa.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En diversas ocasiones, el primer procurador no pudo realizar el viaje por lo que fue reemplazado por su sustituto. De este modo, la elección de los suplentes era fundamental, pues era la manera de asegurar que un representante de la Provincia viajara a Europa para atender los asuntos locales, así como participar en la Congregación de Procuradores y en la Congregación General, en caso de que esta última fuera convocada. Al que viajaba, procurador o sustituto, le asignaban un compañero, comúnmente un hermano coadjutor, para “gestionar los encargos de su provincia y procurar todo lo necesario para la misión de regreso”. <sup><strong>9</strong></sup></p>



<p class="wp-block-paragraph">Francisco Xavier Alegre da noticia de algunas sustituciones; por ejemplo, la Undécima congregación (1631) eligió al padre Florián de Ayerbe como procurador, pero el padre General Vitelleschi lo designó provincial, por lo que su sustituto, el padre Tomás Domínguez, tomó su lugar y viajó a Europa. <sup><strong>10</strong></sup> A su regreso, en 1635, Domínguez falleció y su compañero, el hermano Gabriel de Hontoria, tuvo que dar cuenta a los superiores de las diligencias y los gastos realizados en su travesía. <sup><strong>11</strong></sup></p>



<p class="wp-block-paragraph">Una vez que el procurador regresaba a Nueva España, de un viaje que podía durar años, le correspondía informar detalladamente a sus superiores sobre todos los asuntos tratados en el trayecto, así como los gastos realizados en la compra de “cosas de devoción”. Por eso, cuando el procurador Antonio Rubio obtuvo la licencia del Padre General para quedarse en Europa, la Sexta congregación provincial (1603) solicitó que esto no se permitiera, pues los procuradores no cumplían con su oficio si no volvían a la Provincia a dar cuenta de las cosas que se les había encargado. <sup><strong>12</strong></sup> También existió el caso de que un procurador provincial permaneciera más tiempo en Europa por haberle sido asignado otro cargo, como fue el del padre Francisco de Florencia nombrado Procurador de Indias en Sevilla, oficio que desempeñó de 1673 a 1677. <sup><strong>13</strong></sup></p>



<p class="wp-block-paragraph">Otro caso de sustitución fue el del padre Andrés Pérez de Rivas, electo procurador en la Duodécima congregación (1637), que no pudo viajar por haber sido nombrado provincial y fue relevado por su sustituto, el padre Pedro de Velasco.&nbsp;<sup><strong>14</strong></sup> <br>Sin embargo, la siguiente congregación (1643) eligió nuevamente a Pérez de Rivas como procurador que, a pesar de contar con 67 años, fue enviado con celeridad a Europa para tratar el asunto de los diezmos que se comentó líneas arriba.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Algunos procuradores fueron sustituidos porque fallecieron en el viaje por enfermedad o naufragio. En el caso del padre Baltasar López, electo en la Décima cuarta congregación (1650), se contagió de peste amarilla en el navío en el que viajaba. Él y su compañero, el hermano Bartolomé de Molina, murieron antes de llegar a la Habana. Su sustituto, el padre Diego de Salazar, tomó el relevo inmediatamente y se dirigió con su compañero, el hermano Gabriel de Espínola, a Veracruz, pero ambos también fallecieron en el puerto contagiados del mismo mal. El provincial Andrés de Rada y sus consultores tomaron la determinación de no enviar a otro procurador a Roma y que el padre Lorenzo de Alvarado, que desde 1648 se encontraba en Europa, se hiciera cargo de los asuntos de la Provincia, entre los que se hallaba el pleito con el obispo de Puebla, Juan de Palafox y Mendoza. <sup><strong>15</strong></sup></p>



<p class="wp-block-paragraph">Conforme a la orden del General Oliva, la Vigésima tercera congregación (1713) eligió al padre Pedro Ignacio de Loyola como procurador, al padre Antonio de Figueroa Valdés como primer sustituto y al padre Juan Antonio de Oviedo como segundo sustituto. Al parecer, a partir de dicha disposición, el procurador y el primer sustituto realizaron el viaje juntos, por lo que el 4 de marzo de 1715, Loyola y Figueroa salieron del puerto de Veracruz y llegaron a la Habana, de donde zarparon para España el 25 de julio; sin embargo, el 31 su embarcación naufragó y ambos fallecieron.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ya que Oviedo había sido electo segundo sustituto fue llamado para desempeñar el oficio de procurador y hacerse cargo de “los negocios encomendados a los dos difuntos padres”. Del Colegio de Guatemala, donde residía, viajó a la ciudad de México llegando en marzo de 1716. <sup><strong>16</strong></sup> Después de visitar al virrey duque de Linares, “quien le encomendó confianzas de particular reserva”, recibir las licencias y pasaportes correspondientes, así como las instrucciones del provincial, <sup><strong>17</strong></sup> se le asignó al hermano Joseph López como compañero y se encaminó al puerto de Veracruz, donde se embarcó en el mes de mayo. Es posible conocer el viaje de Oviedo por Europa a partir del relato de su biógrafo, el padre Francisco Xavier Lazcano. <sup><strong>18</strong></sup></p>



<p class="wp-block-paragraph">Algo similar sucedió con los padres Pedro de Echávarri y José Maldonado, electos procurador y primer sustituto, respectivamente, por la Vigésima séptima congregación (1742). Ambos fallecieron en la Habana, por lo que correspondió al segundo sustituto, el padre Francisco de la Paz, hacer el viaje a Roma. Sin embargo, a su regreso en 1747, De la Paz falleció en Auxerre, Francia. <sup><strong>19</strong></sup></p>



<p class="wp-block-paragraph">En el documento también se observa cómo algunos padres fueron ascendiendo en los cargos, pues un sustituto podía ser electo, en otra congregación, primer procurador. También fue recurrente que un procurador fuera nombrado, posteriormente, provincial ya que el oficio de procurador daba al individuo un amplio conocimiento sobre diversos asuntos de su Provincia, así como de la Asistencia de España y de la Curia General en Roma. Por ejemplo, el padre Nicolás de Arnaya fue electo sustituto en las congregaciones de 1599 y 1608. Al respecto, Alegre señala su extrañeza al señalar que “no carece de dificultad que un mismo sujeto, en tan pocos años haya sido electo dos veces”.<sup><strong>20</strong></sup> En 1613, la Octava congregación lo eligió procurador y, en 1616, fue nombrado provincial.<br><br>En conclusión, este documento informa sobre las congregaciones provinciales celebradas en la Provincia Mexicana, así como los procuradores y los sustitutos electos en estas asambleas, por lo que es una fuente que permite el estudio de los procuradores que viajaron de América a Europa con diversos encargos y que este proyecto busca documentar y analizar.</p>



<p class="has-text-align-right has-theme-palette-8-background-color has-background wp-block-paragraph">Verónica Zaragoza</p>



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<div class="wp-block-column has-theme-palette-9-background-color has-background is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph" style="font-size:17px"><br><sup><strong>1</strong></sup> <em>Formula congregationis provincialis</em>, Romae: ex typographia Varesij, 1684.1<br><sup><strong>2</strong></sup> Francisco Javier Alegre S.J., <em>Historia de la Provincia de la Compañía de Jesús de Nueva España</em>, t. I, Roma: Institutum Historicum Societatis Iesu, 1956, p. 203<br>&nbsp;<sup>3</sup> “Respuestas al memorial de la congregación provincial que el año 1592 se hizo en México. Dadas en principio de 1594”, en <em>Monumenta Mexicana V (1592-1596)</em>, Romae: Institutum Historicum Societatis Iesu, 1973, p. 168.<br><sup>4</sup> Cabe recordar que, en 1646, un breve del Papa Inocencio X estableció que las Congregaciones generales fueran convocadas cada nueve años, orden que Benedicto XIV derogó en 1746. M. Colpo, “Carafa, Vicente”, en Charles E. O’Neill y Joaquín Ma. Domínguez (dirs.), <em>Diccionario Histórico de la Compañía de Jesús. Biográfico-temático</em>, II Costa Rossetti-Industrias, Madrid: Universidad Pontificia de Comillas, 2001, p. 1628.<br><sup><strong>5</strong></sup> Francisco Javier Alegre S.J., <em>Historia de la Provincia de la Compañía de Jesús de Nueva España</em>, t. III, Roma: Institutum Historicum Societatis Iesu, 1959, p. 368, nota 1.<br><sup>6</sup> A. de Aldama, I. Echarte, “III. Congregación de Provincia”, en Charles E. O’Neill y Joaquín Ma. Domínguez (dirs.), <em>Diccionario Histórico de la Compañía de Jesús. Biográfico-temático</em>, I AA-Costa Rica, Madrid: Universidad Pontificia de Comillas, 2001, p. 912.<br><sup><strong>7</strong></sup> Alegre, <em>Op. cit.</em>, pp. 15-16, 264-265.<br><sup><strong>8</strong></sup> Francisco Javier Alegre S.J., <em>Historia de la Provincia de la Compañía de Jesús de Nueva España</em>, t. IV, Roma: Institutum Historicum Societatis Iesu, 1960, p. 33.<br>&nbsp;<sup><strong>9</strong></sup> Agustín Galán García, El “Oficio de Indias” de Sevilla y la organización económica y misional de la Compañía de Jesús (1566-1767), Sevilla: Fundación Fondo de Cultura de Sevilla, 1995, 64.<br><sup><strong>10</strong></sup>&nbsp;Francisco Javier Alegre S.J., <em>Historia de la Provincia de la Compañía de Jesús de Nueva España</em>, t. II, Roma: Institutum Historicum Societatis Iesu, 1958, p. 653, nota 1.<br><sup><strong>11</strong></sup> Francisco Zambrano, S.J, <em>Diccionario Bio-Bibliográfico de la Compañía de Jesús en México</em>, t. VI, México: Editorial Jus, 1966, p. 365.<br><sup><strong>12</strong></sup> Alegre, <em>Op. cit.</em>, p. 97. <br><sup><strong>13</strong></sup> Galán García, <em>Op. cit.</em>, p. 77. <br><sup><strong>14</strong></sup> Alegre, <em>Op. cit.</em>, p. 447. <br><sup><strong>15</strong></sup>&nbsp;Francisco Zambrano, S.J, <em>Diccionario Bio-Bibliográfico de la Compañía de Jesús en México</em>, t. VIII, México: Editorial Jus, 1968, pp. 682-685; Francisco Zambrano, S.J. y José Gutiérrez Casillas, S.J., <em>Diccionario Bio-Bibliográfico de la Compañía de Jesús en México</em>, t. XIII, México: Editorial Jus, 1974, p. 178.<br><sup><strong>16</strong></sup> Francisco Javier Alegre S.J., <em>Historia de la Provincia de la Compañía de Jesús de Nueva España</em>, t. IV, Roma: Institutum Historicum Societatis Iesu, 1960, pp. 229, 233-236.<br><sup><strong>17</strong></sup> Para las instrucciones de los provinciales a los procuradores, véase en este blog la entrada de marzo de 2024 elaborada por Luisa Elena Alcalá con el título “1000 pesos para gastar: las Instrucciones de un Padre Provincial a los Procuradores” (https://projesart.org/1000-pesos-para-gastar-las-instrucciones-de-un-padre-provincial-a-los-procuradores/)<br><sup><strong>18</strong></sup> Francisco Xavier Lazcano, <em>Vida exemplar, y virtudes heroicas del venerable padre Juan Antonio de Oviedo, de la Compañía de Jesús</em>, México: Imprenta del Real y Mas Antiguo colegio de S. Ildefonso, 1760, p. 101.<br><sup><strong>19</strong></sup> Alegre, <em>Op. cit.</em>, pp. 395-396.<br><sup><strong>20</strong></sup> Francisco Javier Alegre S.J., <em>Historia de la Provincia de la Compañía de Jesús de Nueva España</em>, t. II, Roma: Institutum Historicum Societatis Iesu, 1958, p. 166.</p>
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		<title>Reliquias y Agnus Dei en Tepotzotlán (México) </title>
		<link>https://projesart.org/reliquias-y-agnus-dei-en-tepotzotlan-mexico/</link>
		
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		<pubDate>Fri, 22 Dec 2023 10:22:34 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Blog]]></category>
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		<category><![CDATA[Verónica Zaragoza]]></category>
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<p class="wp-block-paragraph">Cuando se recorre el edificio que ocupó el colegio y casa de probación de Tepotzotlán, hoy sede del Museo Nacional del Virreinato (México), destacan los retablos de madera tallados y dorados con esculturas policromadas en la iglesia principal y en las capillas que son motivo de admiración por parte de los visitantes. Si se observa con más detalle, es posible identificar también “vacíos” en esos retablos y capillas. Algunos son nichos de distintos tamaños mientras que otros se caracterizan por ser espacios de forma circular u oval (Fig. 1). Sin embargo, la ciencia indica que el vacío siempre está lleno. En este caso, esos espacios vacíos permiten deducir que contenían algo, por lo que cabe preguntar ¿cuál era su contenido?</p>



<p class="wp-block-paragraph">A partir de documentación se tiene noticia que esta fundación jesuítica poseía siete “reliquias insignes” o de primer grado, refiriéndose a cabezas y canillas de distintos santos; así como “otras reliquias particulares”, entre las que destacan un clavo de madera “tocado a uno de los Sagrados clavos de Christo Nuestro Señor”, “Vn retrato pequeño de la Sabana Santa tocado al de Turin”, “Vna cruz de ligno crucis”, entre muchas otras. <sup>1</sup></p>



<p class="wp-block-paragraph">Algunas de estas reliquias se conservaban aisladamente en relicarios de plata mientras que otras ocuparon espacios puntuales en retablos y capillas, como la “de los arzobispos” que resguardaba “tierra de la cueva de san Ignacio”, así como “ceras” de Agnus. Un fragmento de la “vestidura” de san José se ubicaba en la capilla del mismo nombre, por lo que una placa colocada en el siglo XVIII en uno de los muros le confería “la categoría de relicario a la capilla”. <sup>2</sup></p>



<p class="wp-block-paragraph">Tras la expulsión de la Compañía de Jesús en 1767, algunas fueron enviadas a la Catedral de México donde actualmente se conservan,<sup>3</sup> lo que refiere la gran “estimación” que se les tenía. El resto debieron ser sustraídas en fecha desconocida.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las reliquias formaban parte del equipaje de los procuradores, en el caso de las de Tepotzotlán se tiene noticia de que unas formaron parte del lote que el padre Tomás Domínguez (1579-1635) llevó de Europa a Nueva España, pero al morir “a la vuelta de su viaje, de muerte natural, muy cerca de S. Juan de Ulúa” <sup>4</sup> su compañero, el hermano coadjutor Gabriel de Hontoria (1598-1645), concluyó el traslado <sup>5</sup>. Las reliquias fueron repartidas en las casas y los colegios de la Provincia Mexicana para veneración y devoción.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hoy en día estos “objetos de devoción” ya no se conservan en su sitio, pero sí los espacios que los contenían, como recordatorio de que en un tiempo estuvieron ahí. En una reciente visita por parte de algunos miembros de ProJesArt al Museo Nacional del Virreinato fue posible observar detalladamente la capilla de novicios en la que se identificaron aquellos “vacíos” que, a partir de una intervención en los años sesenta del siglo XX, fueron llenados en parte.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Según el inventario de bienes que la Junta de Temporalidades realizó en 1767, debajo del lienzo de la Virgen de Guadalupe había tres nichos, los dos laterales tenían vidrios y contenían “varias reliquias”, destaca aquí el uso de vidrios para dejar ver estos restos sacralizados. A mediados del siglo XX dichos nichos estaban vacíos, por lo que como parte de la restauración colocaron tres pinturas para cubrir los vanos (Fig. 2). En el retablo principal o “de espejería” se pusieron pequeñas esculturas de yeso en aquellos sitios que debían tener reliquias (Fig. 3). Del mismo modo, en los nichos de los muros laterales de la&nbsp;capilla, “se volvieron a llenar los huecos” donde había Agnus Dei con réplicas de yeso (Fig. 4).</p>



<p class="wp-block-paragraph">En la sacristía se conserva un pequeño retablo relicario que no ha sido intervenido y que, a pesar de su actual estado material, muestra el empeño que los jesuitas pusieron para elaborar “envolturas” para las reliquias <sup>6</sup>. La variedad de materiales (madera, papel y textil), las técnicas decorativas (tallado, dorado, pintura y bordado) y el diseño del retablo son acordes para contener, por lo menos, 33 reliquias más una imagen central. Es probable que este retablo también tuviera un vidrio que protegiera su contenido (Fig. 5).</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cabe recordar que la capilla de novicios era el espacio en el que los jóvenes que estaban en formación realizaban sus prácticas espirituales, por lo que no es casual que en ella y en su sacristía se hallaran estos objetos, así como otros adquiridos por los procuradores en las distintas ciudades que visitaban en su viaje por Europa. A través de la investigación documental y de los restos materiales que se conservan, este proyecto permite recuperar la memoria de este patrimonio perdido.</p>


<div class="kb-gallery-wrap-id-947_a3d710-84 alignnone wp-block-kadence-advancedgallery"><ul class="kb-gallery-ul kb-gallery-non-static kb-gallery-type-masonry kb-masonry-init kb-gallery-id-947_a3d710-84 kb-gallery-caption-style-below kb-gallery-filter-none" data-image-filter="none" data-item-selector=".kadence-blocks-gallery-item" data-lightbox-caption="true" data-columns-xxl="2" data-columns-xl="2" data-columns-md="2" data-columns-sm="2" data-columns-xs="1" data-columns-ss="1"><li class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kadence-blocks-gallery-item-has-caption" style="max-width:1024px;"><div class="kb-gal-image-radius" style="max-width:1024px;"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic" style="padding-bottom:66%;"><img decoding="async" src="https://projesart.org/wp-content/uploads/2023/12/Fig-1-1024x682.jpg" width="1024" height="682" alt="Reliquias y Agnus Dei en Tepotzotlán 1" data-full-image="https://projesart.org/wp-content/uploads/2023/12/Fig-1.jpg" data-light-image="https://projesart.org/wp-content/uploads/2023/12/Fig-1.jpg" data-id="949" class="wp-image-949" srcset="https://projesart.org/wp-content/uploads/2023/12/Fig-1-1024x682.jpg 1024w, https://projesart.org/wp-content/uploads/2023/12/Fig-1-300x200.jpg 300w, https://projesart.org/wp-content/uploads/2023/12/Fig-1-768x512.jpg 768w, https://projesart.org/wp-content/uploads/2023/12/Fig-1-391x260.jpg 391w, https://projesart.org/wp-content/uploads/2023/12/Fig-1.jpg 1100w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></div></div><figcaption class="kadence-blocks-gallery-item__caption">Figura 1: Detalle de retablo lateral, iglesia de San Francisco Javier, Tepotzotlán, Estado de México, México. Foto: Elizabeth Vite.</figcaption></figure></div></li><li class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kadence-blocks-gallery-item-has-caption" style="max-width:683px;"><div class="kb-gal-image-radius" style="max-width:683px;"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic" style="padding-bottom:149%;"><img decoding="async" src="https://projesart.org/wp-content/uploads/2023/12/Fig-2-683x1024.jpg" width="683" height="1024" alt="Reliquias y Agnus Dei en Tepotzotlán 2" data-full-image="https://projesart.org/wp-content/uploads/2023/12/Fig-2.jpg" data-light-image="https://projesart.org/wp-content/uploads/2023/12/Fig-2.jpg" data-id="948" class="wp-image-948" srcset="https://projesart.org/wp-content/uploads/2023/12/Fig-2-683x1024.jpg 683w, https://projesart.org/wp-content/uploads/2023/12/Fig-2-200x300.jpg 200w, https://projesart.org/wp-content/uploads/2023/12/Fig-2-768x1152.jpg 768w, https://projesart.org/wp-content/uploads/2023/12/Fig-2-1024x1536.jpg 1024w, https://projesart.org/wp-content/uploads/2023/12/Fig-2.jpg 1100w" sizes="(max-width: 683px) 100vw, 683px" /></div></div><figcaption class="kadence-blocks-gallery-item__caption">Figura 2: Retablo de la Virgen de Guadalupe, Capilla de novicios, Tepotzotlán, Estado de México, México. Foto: Elizabeth Vite.</figcaption></figure></div></li><li class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kadence-blocks-gallery-item-has-caption" style="max-width:823px;"><div class="kb-gal-image-radius" style="max-width:823px;"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic" style="padding-bottom:124%;"><img loading="lazy" decoding="async" src="https://projesart.org/wp-content/uploads/2023/12/Fig-3-823x1024.jpg" width="823" height="1024" alt="Reliquias y Agnus Dei en Tepotzotlán 3" data-full-image="https://projesart.org/wp-content/uploads/2023/12/Fig-3.jpg" data-light-image="https://projesart.org/wp-content/uploads/2023/12/Fig-3.jpg" data-id="952" class="wp-image-952" srcset="https://projesart.org/wp-content/uploads/2023/12/Fig-3-823x1024.jpg 823w, https://projesart.org/wp-content/uploads/2023/12/Fig-3-241x300.jpg 241w, https://projesart.org/wp-content/uploads/2023/12/Fig-3-768x956.jpg 768w, https://projesart.org/wp-content/uploads/2023/12/Fig-3.jpg 1100w" sizes="auto, (max-width: 823px) 100vw, 823px" /></div></div><figcaption class="kadence-blocks-gallery-item__caption">Figura 3: Detalle de retablo principal, Capilla de novicios, Tepotzotlán, Estado de México, México. Foto: Verónica Zaragoza
</figcaption></figure></div></li><li class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kadence-blocks-gallery-item-has-caption" style="max-width:973px;"><div class="kb-gal-image-radius" style="max-width:973px;"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic" style="padding-bottom:105%;"><img loading="lazy" decoding="async" src="https://projesart.org/wp-content/uploads/2023/12/Fig-4-973x1024.jpg" width="973" height="1024" alt="Reliquias y Agnus Dei en Tepotzotlán 4" data-full-image="https://projesart.org/wp-content/uploads/2023/12/Fig-4.jpg" data-light-image="https://projesart.org/wp-content/uploads/2023/12/Fig-4.jpg" data-id="951" class="wp-image-951" srcset="https://projesart.org/wp-content/uploads/2023/12/Fig-4-973x1024.jpg 973w, https://projesart.org/wp-content/uploads/2023/12/Fig-4-285x300.jpg 285w, https://projesart.org/wp-content/uploads/2023/12/Fig-4-768x808.jpg 768w, https://projesart.org/wp-content/uploads/2023/12/Fig-4.jpg 1100w" sizes="auto, (max-width: 973px) 100vw, 973px" /></div></div><figcaption class="kadence-blocks-gallery-item__caption">Figura 4: Detalle de nicho lateral, Capilla de novicios, Tepotzotlán, Estado de México, México. Foto: Verónica Zaragoza</figcaption></figure></div></li><li class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kadence-blocks-gallery-item-has-caption" style="max-width:768px;"><div class="kb-gal-image-radius" style="max-width:768px;"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic" style="padding-bottom:133%;"><img loading="lazy" decoding="async" src="https://projesart.org/wp-content/uploads/2023/12/Fig-5-768x1024.jpg" width="768" height="1024" alt="Reliquias y Agnus Dei en Tepotzotlán 5" data-full-image="https://projesart.org/wp-content/uploads/2023/12/Fig-5.jpg" data-light-image="https://projesart.org/wp-content/uploads/2023/12/Fig-5.jpg" data-id="950" class="wp-image-950" srcset="https://projesart.org/wp-content/uploads/2023/12/Fig-5-768x1024.jpg 768w, https://projesart.org/wp-content/uploads/2023/12/Fig-5-225x300.jpg 225w, https://projesart.org/wp-content/uploads/2023/12/Fig-5-300x400.jpg 300w, https://projesart.org/wp-content/uploads/2023/12/Fig-5.jpg 1100w" sizes="auto, (max-width: 768px) 100vw, 768px" /></div></div><figcaption class="kadence-blocks-gallery-item__caption">Figura 5: Retablo relicario, Sacristía de la Capilla de novicios, Tepotzotlán, Estado de México, México. Foto: Verónica Zaragoza.</figcaption></figure></div></li></ul></div>


<p class="has-text-align-right has-theme-palette-8-background-color has-background wp-block-paragraph" style="padding-top:var(--wp--preset--spacing--20);padding-right:var(--wp--preset--spacing--20);padding-bottom:var(--wp--preset--spacing--20);padding-left:var(--wp--preset--spacing--20)">Verónica Zaragoza</p>



<p class="wp-block-paragraph" style="font-size:17px">&nbsp;<sup>1</sup> &nbsp;<em>Libro Protocolo deste colegio de la Compañia de Iesvs de Tepotzotlan</em>, 1673. Biblioteca Nacional de Antropología e Historia, INAH.<br><br><sup>2</sup> &nbsp;&nbsp;La inscripción de la placa dice: “SE DEDICO ESTE RELICA / RIO, / A 27 DE ABRIL / DE 1738 / años.” Mónica Martí Cotarelo, “El Relicario de San José”, en <em>Museo Nacional del Virreinato. Tepotzotlán. La vida y la obra en la Nueva España</em>. México: AAMNV, BBVA Bancomer, INAH, 2003, p. 159.<br><br><sup>3</sup> &nbsp;&nbsp;Gabriela Sánchez Reyes, “El destino de las reliquias y los relicarios de los colegios de Tepotzotlán tras la expulsión jesuita”, en <em>Jesuitas. Su expresión mística y profana en la Nueva España</em>. México: Gobierno del Estado de México, INAH, 2011, pp. 411-435.<br><br><sup>&nbsp;4</sup>  Francisco Zambrano, S.J., <em>Diccionario Bio-Bibliográfico de la Compañía de Jesús en México</em>. México: Editorial Jus, 1966, t. VI, p. 365.<br><br>&nbsp;<sup>5</sup> &nbsp;Gabriela Sánchez Reyes, “El destino de las reliquias y los relicarios de los colegios de Tepotzotlán tras la expulsión jesuita”, en <em>Jesuitas. Su expresión mística y profana en la Nueva España</em>. México: Gobierno del Estado de México, INAH, 2011, p. 418.<br><br>&nbsp;<sup>6</sup> Luisa Elena Alcalá y Juan Luis González (eds.), <em>Spolia Sancta. Reliquias y arte entre el Viejo y el Nuevo Mundo</em>. Madrid: Ediciones Akal, 2023.<br></p>
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		<title>La Dolorosa de Bartolomeo Mancini en la Pinacoteca de La Profesa (México)</title>
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		<pubDate>Sun, 30 Apr 2023 08:59:41 +0000</pubDate>
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		<category><![CDATA[Luisa Elena Alcalá]]></category>
		<category><![CDATA[Patricia Díaz Cayeros]]></category>
		<category><![CDATA[Verónica Zaragoza]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Entre los objetos que viajaron a Nueva España con los procuradores jesuitas enviados a Roma se encontraban valiosos regalos para personajes de alto rango. Diversas fuentes informan sobre este tipo de encargos siendo frecuentemente difícil conectarlas con obras puntuales que todavía se conserven. En este sentido, la existencia de una pintura del florentino Bartolomeo Mancini...</p>
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<p class="wp-block-paragraph">Entre los objetos que viajaron a Nueva España con los procuradores jesuitas enviados a Roma se encontraban valiosos regalos para personajes de alto rango. Diversas fuentes informan sobre este tipo de encargos siendo frecuentemente difícil conectarlas con obras puntuales que todavía se conserven. En este sentido, la existencia de una pintura del florentino Bartolomeo Mancini en la Pinacoteca de La Profesa, ubicada en la Ciudad de México, es particularmente interesante pues todo parece indicar que se trata de la misma encargada a Roma por el procurador Juan Antonio de Oviedo (1670-1757) para Gertrudis de la Peña, marquesa de las Torres de Rada (m. 1738). (IMAGEN 1) Esta benefactora de la Compañía de Jesús había sufragado gran parte del costo de la construcción de la nueva iglesia de La Profesa diseñada por el arquitecto Pedro de Arrieta e inaugurada en 1720.</p>


<div class="kb-gallery-wrap-id-_758b0c-77 alignnone wp-block-kadence-advancedgallery"><ul class="kb-gallery-ul kb-gallery-non-static kb-gallery-type-masonry kb-masonry-init kb-gallery-id-_758b0c-77 kb-gallery-caption-style-bottom kb-gallery-filter-none kb-gallery-magnific-init" data-image-filter="none" data-item-selector=".kadence-blocks-gallery-item" data-lightbox-caption="true" data-columns-xxl="1" data-columns-xl="1" data-columns-md="1" data-columns-sm="1" data-columns-xs="1" data-columns-ss="1"><li class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://projesart.org/wp-content/uploads/2023/05/marquesa-de-las-Torres-de-Rada-IMAGEN-1-740x1024.jpg" data-description="IMAGEN 1: Bartolomeo Mancini, &quot;Dolorosa&quot;, Pinacoteca del templo de La Profesa, Ciudad de México. Foto: David Reyes" data-alt="Bartolomeo Mancini, &quot;Dolorosa&quot;" class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius" style="max-width:1200px;"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic" style="padding-bottom:138%;"><img loading="lazy" decoding="async" src="https://projesart.org/wp-content/uploads/2023/05/marquesa-de-las-Torres-de-Rada-IMAGEN-1.jpg" width="1200" height="1661" alt="Bartolomeo Mancini, &quot;Dolorosa&quot;" data-full-image="https://projesart.org/wp-content/uploads/2023/05/marquesa-de-las-Torres-de-Rada-IMAGEN-1.jpg" data-light-image="https://projesart.org/wp-content/uploads/2023/05/marquesa-de-las-Torres-de-Rada-IMAGEN-1.jpg" data-id="770" class="wp-image-770" srcset="https://projesart.org/wp-content/uploads/2023/05/marquesa-de-las-Torres-de-Rada-IMAGEN-1.jpg 1200w, https://projesart.org/wp-content/uploads/2023/05/marquesa-de-las-Torres-de-Rada-IMAGEN-1-217x300.jpg 217w, https://projesart.org/wp-content/uploads/2023/05/marquesa-de-las-Torres-de-Rada-IMAGEN-1-740x1024.jpg 740w, https://projesart.org/wp-content/uploads/2023/05/marquesa-de-las-Torres-de-Rada-IMAGEN-1-768x1063.jpg 768w, https://projesart.org/wp-content/uploads/2023/05/marquesa-de-las-Torres-de-Rada-IMAGEN-1-1110x1536.jpg 1110w" sizes="auto, (max-width: 1200px) 100vw, 1200px" /></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">IMAGEN 1: Bartolomeo Mancini, «Dolorosa», Pinacoteca del templo de La Profesa, Ciudad de México. Foto: David Reyes</div></div></a></figure></div></li></ul></div>


<p class="wp-block-paragraph">El detallado registro de la obra realizado en el marco del Proyecto ProJesArt no solo ha permitido corroborar el dato de su autoría sino también confirmar la hipótesis de su historia a partir de las inscripciones que el lienzo porta en su parte trasera. Tanto Oviedo (1739) como su biógrafo, el P. Francisco Javier Lazcano (1760) informan que la pintura estuvo en posesión de la marquesa hasta su muerte, en 1738, y que dispuso en su testamento que la obra habría de hacerse llegar al altar de la Congregación de la Buena Muerte en la iglesia de la Casa Profesa porque quería que estuviera presente en su funeral y entierro.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por su parte, la parte trasera de la tela no solo porta la firma del artista y fecha de realización (“il Mancini F. Roma 1717”) (IMAGEN 2) sino también un papel pegado sobre un travesaño con la siguiente leyenda: “Esta S(eño)ra es Romana Pintada de mano de Bart(olo)me Manzini la truxo el p(adr)e Obiedo: el Marco lo echo el p. fran(cis)co Antt(oni)o Ganancia prefecto de la Vuena Muerte”. (IMAGEN 3)</p>


<div class="kb-gallery-wrap-id-_afe77f-b2 alignnone wp-block-kadence-advancedgallery"><ul class="kb-gallery-ul kb-gallery-non-static kb-gallery-type-masonry kb-masonry-init kb-gallery-id-_afe77f-b2 kb-gallery-caption-style-below kb-gallery-filter-none kb-gallery-magnific-init" data-image-filter="none" data-item-selector=".kadence-blocks-gallery-item" data-lightbox-caption="true" data-columns-xxl="2" data-columns-xl="2" data-columns-md="2" data-columns-sm="2" data-columns-xs="1" data-columns-ss="1"><li class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption" style="max-width:1200px;"><a href="https://projesart.org/wp-content/uploads/2023/05/trasera-de-la-tela-IMAGEN-2-1024x683.jpg" data-description="IMAGEN 2: Bartolomeo Mancini, &quot;Dolorosa&quot; (detalle de la parte trasera), Pinacoteca del templo de La Profesa, Ciudad de México. Foto: David Reyes" data-alt="Bartolomeo Mancini, &quot;Dolorosa&quot;" class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius" style="max-width:1200px;"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic" style="padding-bottom:66%;"><img loading="lazy" decoding="async" src="https://projesart.org/wp-content/uploads/2023/05/trasera-de-la-tela-IMAGEN-2.jpg" width="1200" height="800" alt="Bartolomeo Mancini, &quot;Dolorosa&quot;" data-full-image="https://projesart.org/wp-content/uploads/2023/05/trasera-de-la-tela-IMAGEN-2.jpg" data-light-image="https://projesart.org/wp-content/uploads/2023/05/trasera-de-la-tela-IMAGEN-2.jpg" data-id="771" class="wp-image-771" srcset="https://projesart.org/wp-content/uploads/2023/05/trasera-de-la-tela-IMAGEN-2.jpg 1200w, https://projesart.org/wp-content/uploads/2023/05/trasera-de-la-tela-IMAGEN-2-300x200.jpg 300w, https://projesart.org/wp-content/uploads/2023/05/trasera-de-la-tela-IMAGEN-2-1024x683.jpg 1024w, https://projesart.org/wp-content/uploads/2023/05/trasera-de-la-tela-IMAGEN-2-768x512.jpg 768w, https://projesart.org/wp-content/uploads/2023/05/trasera-de-la-tela-IMAGEN-2-391x260.jpg 391w" sizes="auto, (max-width: 1200px) 100vw, 1200px" /></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">IMAGEN 2: Bartolomeo Mancini, «Dolorosa» (detalle de la parte trasera), Pinacoteca del templo de La Profesa, Ciudad de México. Foto: David Reyes</div></a></figure></div></li><li class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption" style="max-width:1200px;"><a href="https://projesart.org/wp-content/uploads/2023/05/inscripciOn-IMAGEN-3-Y-PORTADA-1024x683.jpg" data-description="IMAGEN  3: Bartolomeo Mancini, &quot;Dolorosa&quot; (detalle del papel  pegado sobre el travesaño), Pinacoteca del templo de La Profesa, Ciudad de México. Foto: David Reyes. " data-alt="detalle del papel pegado sobre el travesaño" class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius" style="max-width:1200px;"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic" style="padding-bottom:66%;"><img loading="lazy" decoding="async" src="https://projesart.org/wp-content/uploads/2023/05/inscripciOn-IMAGEN-3-Y-PORTADA.jpg" width="1200" height="800" alt="detalle del papel pegado sobre el travesaño" data-full-image="https://projesart.org/wp-content/uploads/2023/05/inscripciOn-IMAGEN-3-Y-PORTADA.jpg" data-light-image="https://projesart.org/wp-content/uploads/2023/05/inscripciOn-IMAGEN-3-Y-PORTADA.jpg" data-id="769" class="wp-image-769" srcset="https://projesart.org/wp-content/uploads/2023/05/inscripciOn-IMAGEN-3-Y-PORTADA.jpg 1200w, https://projesart.org/wp-content/uploads/2023/05/inscripciOn-IMAGEN-3-Y-PORTADA-300x200.jpg 300w, https://projesart.org/wp-content/uploads/2023/05/inscripciOn-IMAGEN-3-Y-PORTADA-1024x683.jpg 1024w, https://projesart.org/wp-content/uploads/2023/05/inscripciOn-IMAGEN-3-Y-PORTADA-768x512.jpg 768w, https://projesart.org/wp-content/uploads/2023/05/inscripciOn-IMAGEN-3-Y-PORTADA-391x260.jpg 391w" sizes="auto, (max-width: 1200px) 100vw, 1200px" /></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">IMAGEN  3: Bartolomeo Mancini, «Dolorosa» (detalle del papel  pegado sobre el travesaño), Pinacoteca del templo de La Profesa, Ciudad de México. Foto: David Reyes. </div></a></figure></div></li></ul></div>


<p class="wp-block-paragraph">En el marco del proyecto ProJesArt resulta igualmente revelador conectar la llegada de este tipo de objetos con la producción artística local. La documentación no solo deja ver lo altamente cotizadas que fueron las obras de Mancini (ca. 1670-1727) así como de otros artistas italianos, y aun de sus copias, sino también que a su llegada de Europa estas pinturas cobraron nuevas vidas con los artistas novohispanos que las usaron de modelos. Tal es el caso, sin duda, de la Dolorosa de José de Ibarra localizada en el colegio de Vizcaínas. (IMAGEN 4) Acertadamente, Paula Mues Orts llamó la atención hacia su filiación con el maestro de Mancini, Carlo Dolci (1616-1686) sin por ello tratarse de una copia idéntica. Si bien el parecido y variaciones entre la Dolorosa de Ibarra y los modelos de Mancini y de su maestro dificultan la posibilidad de establecer un único modelo exacto, resulta un ejemplo revelador del tipo de dinámicas de circulación y producción artística local que permitieron las actividades de los procuradores jesuitas novohispanos. De este modo, aludiendo al trabajo del procurador Oviedo como un agente que permitió el movimiento de una Dolorosa de Mancini es también posible explicar cómo fue que el modelo de Dolci, que tuvo tanto éxito en muchas partes, también se popularizó en México. &nbsp;</p>


<div class="kb-gallery-wrap-id-_da5873-d1 alignnone wp-block-kadence-advancedgallery"><ul class="kb-gallery-ul kb-gallery-non-static kb-gallery-type-masonry kb-masonry-init kb-gallery-id-_da5873-d1 kb-gallery-caption-style-bottom kb-gallery-filter-none kb-gallery-magnific-init" data-image-filter="none" data-item-selector=".kadence-blocks-gallery-item" data-lightbox-caption="true" data-columns-xxl="1" data-columns-xl="1" data-columns-md="1" data-columns-sm="1" data-columns-xs="1" data-columns-ss="1"><li class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption"><a href="https://projesart.org/wp-content/uploads/2023/05/dolorosa-IMAGEN-4.jpg" data-description="IMAGEN 4: José de Ibarra, &quot;Dolorosa&quot;, Colegio de Vizcaínas, Ciudad de México. Foto: Patricia Díaz Cayeros" data-alt="José de Ibarra, &quot;Dolorosa&quot;" class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius" style="max-width:768px;"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic" style="padding-bottom:133%;"><img loading="lazy" decoding="async" src="https://projesart.org/wp-content/uploads/2023/05/dolorosa-IMAGEN-4-768x1024.jpg" width="768" height="1024" alt="José de Ibarra, &quot;Dolorosa&quot;" data-full-image="https://projesart.org/wp-content/uploads/2023/05/dolorosa-IMAGEN-4.jpg" data-light-image="https://projesart.org/wp-content/uploads/2023/05/dolorosa-IMAGEN-4.jpg" data-id="772" class="wp-image-772" srcset="https://projesart.org/wp-content/uploads/2023/05/dolorosa-IMAGEN-4-768x1024.jpg 768w, https://projesart.org/wp-content/uploads/2023/05/dolorosa-IMAGEN-4-225x300.jpg 225w, https://projesart.org/wp-content/uploads/2023/05/dolorosa-IMAGEN-4-300x400.jpg 300w, https://projesart.org/wp-content/uploads/2023/05/dolorosa-IMAGEN-4-1152x1536.jpg 1152w, https://projesart.org/wp-content/uploads/2023/05/dolorosa-IMAGEN-4.jpg 1200w" sizes="auto, (max-width: 768px) 100vw, 768px" /></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">IMAGEN 4: José de Ibarra, «Dolorosa», Colegio de Vizcaínas, Ciudad de México. Foto: Patricia Díaz Cayeros</div></div></a></figure></div></li></ul></div>


<p class="has-text-align-right has-theme-palette-8-background-color has-background wp-block-paragraph" style="padding-top:var(--wp--preset--spacing--20);padding-right:var(--wp--preset--spacing--20);padding-bottom:var(--wp--preset--spacing--20);padding-left:var(--wp--preset--spacing--20)">Luisa Elena Alcalá<br>Patricia Díaz Cayeros<br>Verónica Zaragoza</p>



<div class="wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-8f761849 wp-block-columns-is-layout-flex">
<div class="wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow">
<h3 class="wp-block-heading"><strong>Bibliografía</strong></h3>



<p class="wp-block-paragraph">Alcalá Donegani, Luisa Elena: <em>Arte y localización de un culto global. La Virgen de Loreto en México</em>. Madrid: Abada Editores, 2022, 443 pp., 75 ilus.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Alcalá Donegani, Luisa Elena, “«…Fatiga, y cuidados, y gastos, y regalos…»: aspectos de la circulación de la escultura napolitana a ambos lados del Atlántico”, en Luisa Elena Alcalá, Peter Cherry y Nelly Sigaut (eds.), <em>Tejiendo redes-acortando distancias: España e Hispanoamérica</em>, Libros de la Corte Monográfico, no. 5, año 9, 2017, pp. 164-181.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Autrey Maza, Lorenza, Karen Christianson Viesca, María del Carmen Pérez Lizaur, <em>La Profesa en tiempo de los jesuitas. Estudio histórico y artístico</em>, tesis para obtener el grado de Maestra en Historia del Arte, México, Universidad Iberoamericana, 1973.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ávila Blancas, C. O, Luis, <em>La Pinacoteca de la Casa Profesa</em>, México, Pinacoteca de la Casa Profesa, 1993.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lazcano, Francisco Javier, S. J., <em>Vida ejemplar y virtudes heroicas del Venerable Padre Juan Antonio de Oviedo de la Compañía de Jesús</em>, México, Imprenta del Real y Mas Antiguo Colegio de San Ildefonso,1760.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Mues Orts, Paula, “Virgen de los Dolores”, en Ilona Katzew (ed.), <em>Pintado en México, 1700-1790: Pinxit Mexici</em>, catálogo de exposición, Los Ángeles, Los Angeles County Museum of Art; México, Fomento Cultural Banamex; Múnich, Londres y Nueva York, DelMonico Book-Prestel, 2017, pp. 479-480.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Mues Orts, Paula Renata, <em>El pintor novohispano José de Ibarra: imágenes retóricas y discursos pintados</em>, tesis para obtener el grado de Doctora en Historia del Arte, México, UNAM, Facultad de Filosofía y Letras, 2009.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Oviedo, Juan Antonio, S. J., <em>La mujer fuerte, panegyrico, y funeral que en las solemnes honras que la Casa Profesa de la Compañía de Jesús de México celebró a su insigne bienhechora y Patrona de su Iglesia, la más ilustre señora Marquesa de las Torres de Rada, la señora doña Gertrudis de la Peña</em>, México, Francisco Xavier Sánchez, 1739.</p>
</div>
</div>
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			</item>
		<item>
		<title>Reliquias de san Ignacio de Loyola y devoción en Nueva España</title>
		<link>https://projesart.org/reliquias-de-san-ignacio-de-loyola-y-devocion-en-nueva-espana/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Artefinal]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 31 Mar 2023 08:21:51 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Blog]]></category>
		<category><![CDATA[Sin categorizar]]></category>
		<category><![CDATA[Verónica Zaragoza]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Desde la llegada de la Compañía de Jesús al Virreinato de la Nueva España, en 1572, la orden difundió la devoción al padre Ignacio. Las cartas anuas de la Provincia de México de fines del siglo XVI y principios del XVII narran los milagros que el fundador de la orden obraba a través de objetos...</p>
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										<content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Desde la llegada de la Compañía de Jesús al Virreinato de la Nueva España, en 1572, la orden difundió la devoción al padre Ignacio. Las cartas anuas de la Provincia de México de fines del siglo XVI y principios del XVII narran los milagros que el fundador de la orden obraba a través de objetos que lo representaban o le habían pertenecido. La narración de estos milagros formaba parte de una campaña que la V Congregación General (1593-1594) había iniciado para elevar a los altares al jesuita. <sup><strong>1</strong></sup></p>



<p class="wp-block-paragraph">La V Congregación Provincial Mexicana, celebrada del 2 al 9 de noviembre de 1599 en el Colegio de México, también se sumó a esta empresa. El día 8 por la mañana se preguntó a los congregantes “si sería conveniente pedir otra vez a nuestro padre [General] que se hiziese nueva diligencia de parte de la Compañía en pedir a su sanctidad la canonización de nuestro bienaventurado padre Ignacio”. Todos respondieron “que sería cosa de gran consuelo, y que como tal se propusiese a nuestro padre”. <sup><strong>2</strong></sup>  Unos días antes, el 4 de noviembre, la Congregación había elegido por votación al padre Antonio Rubio como procurador a Madrid y Roma, y al padre Nicolás Arnaya como sustituto. Es decir, en caso de que el primero no pudiera viajar a Europa por algún motivo, lo sustituiría el segundo. Para cumplir con sus funciones, se les dio</p>



<figure class="wp-block-pullquote has-text-align-left is-style-default has-small-font-size" style="font-style:normal;font-weight:400"><blockquote><p>…poder y facultad para poder hallarse en nombre de esta provincia, y tener voto en cualquier congregación o congregaciones de procuradores o generales, si se offreciese, como para otras qualesquier elecciones o negocios, con toda la plenitud que esta provincia puede communicarles, y que dure esta facultad por todo el tiempo que qualquiera de los dichos padres procuradores se detuviere en Europa, antes de volver a esta provincia… <sup>3</sup></p></blockquote></figure>



<p class="wp-block-paragraph">De este modo, correspondió a Rubio llevar las peticiones de la Congregación a Roma, entre las que estaba la canonización de san Ignacio. Debió salir de Nueva España por el mes de abril de 1600 en compañía del hermano coadjutor Pedro Sánchez. Cumplió los deberes de su oficio con “tanta solicitud y fidelidad, como en sus despachos verá”, pero no regresó a América. El padre General Claudio Aquaviva le dio licencia para quedarse en España a imprimir un curso de filosofía, pero la principal razón —escribió al provincial Francisco Váez— “es, porque servirá más por acá que por allá, pues conforme a lo que V. R. ha escrito, ni él ha de gobernar allá, ni ha de leer ni exercitar sus letras, por las razones que V. R. me ha apuntado. Y en España podrá ayudar con su talento en letras, especialmente siendo como dicen que es, tan aficionado a Sancto Thomás, y seguidor de su doctrina, que, para los tiempos que corren es una parte importantíssima”. Desconocemos los argumentos que Váez le dio a Aquaviva para que el doctor Rubio no pudiera desempeñar su labor en Nueva España. Finalmente, se estableció en Alcalá de Henares donde murió en 1615. <sup><strong>4</strong></sup></p>



<p class="wp-block-paragraph">En “trueque”, el General envió al padre Ildefonso de Castro con el nombramiento de Provincial y a 23 misioneros, entre los que se encontraba Andrés Pérez de Rivas. <sup><strong>5</strong></sup> Castro se embarcó hacia la Nueva España en 1602 y debió viajar con la sucinta respuesta de Aquaviva a la petición de la Congregación de impulsar la canonización del padre Ignacio: “Ya se han hecho y se van haciendo las diligencias convenientes, y las que se dexan de hacer, es porque, al presente, no se tienen por convenientes”. <sup><strong>6</strong></sup> Además de los religiosos, es plausible pensar que el nuevo Provincial también trasladó “objetos de devoción” que aumentaran la del “bienaventurado padre Ignacio”, como retratos y reliquias, para distribuir en la Provincia Mexicana.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las cartas anuas siguieron narrando milagros o “casos particulares” que se realizaron a través del “santo padre Ignacio”, como fue el uso de una imagen que pertenecía al colegio jesuita de Guadiana, actualmente Durango, fundado en 1596 y ubicado a 900 kilómetros al norte de la Ciudad de México, lo que muestra hasta donde llegaban esos “objetos de devoción”. Los devotos, enfermos y moribundos solicitaban a los padres del colegio el retrato de su fundador —una pintura sobre lámina con vidriera— y lo ponían en la parte del cuerpo enferma y/o lo invocaban con gran devoción. Esta imagen se hizo célebre por los numerosos prodigios que realizó. También se informa de la existencia de una reliquia, “un pedacico de su casulla”, que tenían “unas señoras”. <sup><strong>7</strong></sup> Sin embargo, no eran las únicas imágenes y reliquias que se conservaban en ese tiempo en Nueva España. En la Casa Profesa de la Ciudad de México había un retrato y una carta autógrafa, y en el Colegio Máximo una “firma suya”. <sup><strong>8</strong></sup></p>



<p class="wp-block-paragraph">Ignacio de Loyola fue beatificado en 1609 y canonizado en 1622, ambos eventos fueron celebrados por la Provincia Mexicana de la Compañía de Jesús con grandes festejos en las ciudades de México y Puebla. A partir de entonces, la devoción al santo y sus reliquias fue en aumento. En la noche de 1659 se incendió “un cajón de un chino barbero” en la plaza mayor de la Ciudad de México y, con el fin de apagar el fuego y que no se extendiera a los portales, el arzobispo sacó el Santísimo Sacramento mientras que miembros de diversas órdenes religiosas llevaron imágenes de sus santos. Los padres de la Compañía acudieron con “una carta” de san Ignacio <sup><strong>9</strong></sup> , acaso la que resguardaba la Casa Profesa.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A partir de la expulsión de la orden, en 1767, estos objetos se dispersaron o perdieron. En el Museo Manuel Ignacio Pérez Alonso de la Provincia Mexicana de la Compañía de Jesús, ubicado en la Ciudad de México, se conserva un ostensorio que contiene, en el espacio asignado para exponer el Santísimo, un recorte con el nombre “Ign.<sup>o</sup>” escrito en tinta ferrogálica. (Imagen 1) Esta “firma” está pegada sobre otro papel de forma oval con la siguiente inscripción en tinta roja: “IHS MANO PROPRIA DEL SANTO”, en alusión a que el nombre es autógrafo. (Imagen 2) Aunque no es posible confirmar la autenticidad de la firma, pues ésta fue recortada de un documento del que no se tiene información, es muestra de la devoción al fundador de la Compañía de Jesús, a sus reliquias y a otros objetos que debieron ser trasladados por los procuradores, de Europa a Nueva España, a través de su amplia red de comunicación.</p>


<div class="kb-gallery-wrap-id-_e05e86-b4 alignnone wp-block-kadence-advancedgallery"><ul class="kb-gallery-ul kb-gallery-non-static kb-gallery-type-masonry kb-masonry-init kb-gallery-id-_e05e86-b4 kb-gallery-caption-style-below kb-gallery-filter-none kb-gallery-magnific-init" data-image-filter="none" data-item-selector=".kadence-blocks-gallery-item" data-lightbox-caption="true" data-columns-xxl="2" data-columns-xl="2" data-columns-md="2" data-columns-sm="2" data-columns-xs="1" data-columns-ss="1"><li class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption" style="max-width:1024px;"><a href="https://projesart.org/wp-content/uploads/2023/03/01_PORTADA_Imagen1_Detalle_BLOG_3.jpg" data-description="Imagen 1" class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius" style="max-width:1024px;"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic" style="padding-bottom:75%;"><img loading="lazy" decoding="async" src="https://projesart.org/wp-content/uploads/2023/03/01_PORTADA_Imagen1_Detalle_BLOG_3-1024x768.jpg" width="1024" height="768" alt="" data-full-image="https://projesart.org/wp-content/uploads/2023/03/01_PORTADA_Imagen1_Detalle_BLOG_3.jpg" data-light-image="https://projesart.org/wp-content/uploads/2023/03/01_PORTADA_Imagen1_Detalle_BLOG_3.jpg" data-id="624" class="wp-image-624" srcset="https://projesart.org/wp-content/uploads/2023/03/01_PORTADA_Imagen1_Detalle_BLOG_3-1024x768.jpg 1024w, https://projesart.org/wp-content/uploads/2023/03/01_PORTADA_Imagen1_Detalle_BLOG_3-300x225.jpg 300w, https://projesart.org/wp-content/uploads/2023/03/01_PORTADA_Imagen1_Detalle_BLOG_3-768x576.jpg 768w, https://projesart.org/wp-content/uploads/2023/03/01_PORTADA_Imagen1_Detalle_BLOG_3.jpg 1200w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">Imagen 1</div></a></figure></div></li><li class="kadence-blocks-gallery-item"><div class="kadence-blocks-gallery-item-inner"><figure class="kb-gallery-figure kb-gallery-item-has-link kadence-blocks-gallery-item-has-caption" style="max-width:768px;"><a href="https://projesart.org/wp-content/uploads/2023/03/03_AL_FINAL_Imagen2_BLOG_3_GENERAL.jpg" data-description="Imagen 2" class="kb-gallery-item-link"   role="button" aria-haspopup="dialog"><div class="kb-gal-image-radius" style="max-width:768px;"><div class="kb-gallery-image-contain kadence-blocks-gallery-intrinsic" style="padding-bottom:133%;"><img loading="lazy" decoding="async" src="https://projesart.org/wp-content/uploads/2023/03/03_AL_FINAL_Imagen2_BLOG_3_GENERAL-768x1024.jpg" width="768" height="1024" alt="" data-full-image="https://projesart.org/wp-content/uploads/2023/03/03_AL_FINAL_Imagen2_BLOG_3_GENERAL.jpg" data-light-image="https://projesart.org/wp-content/uploads/2023/03/03_AL_FINAL_Imagen2_BLOG_3_GENERAL.jpg" data-id="625" class="wp-image-625" srcset="https://projesart.org/wp-content/uploads/2023/03/03_AL_FINAL_Imagen2_BLOG_3_GENERAL-768x1024.jpg 768w, https://projesart.org/wp-content/uploads/2023/03/03_AL_FINAL_Imagen2_BLOG_3_GENERAL-225x300.jpg 225w, https://projesart.org/wp-content/uploads/2023/03/03_AL_FINAL_Imagen2_BLOG_3_GENERAL-1152x1536.jpg 1152w, https://projesart.org/wp-content/uploads/2023/03/03_AL_FINAL_Imagen2_BLOG_3_GENERAL.jpg 1200w" sizes="auto, (max-width: 768px) 100vw, 768px" /></div></div><div class="kadence-blocks-gallery-item__caption">Imagen 2</div></a></figure></div></li></ul></div>


<p class="wp-block-paragraph">Imagen 1. <em>Autógrafo de San Ignacio de Loyola </em>(detalle). Museo Manuel Ignacio Pérez Alonso. Ciudad de México. Foto: Verónica Zaragoza.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Imagen 2. <em>Autógrafo de San Ignacio de Loyola</em>. Museo Manuel Ignacio Pérez Alonso. Ciudad de México. Foto: Verónica Zaragoza.</p>



<p class="has-text-align-right has-theme-palette-8-background-color has-background wp-block-paragraph" style="padding-top:var(--wp--preset--spacing--20);padding-right:var(--wp--preset--spacing--20);padding-bottom:var(--wp--preset--spacing--20);padding-left:var(--wp--preset--spacing--20)">Verónica Zaragoza</p>



<p class="wp-block-paragraph" style="font-size:17px">&nbsp;<sup>1</sup> Jonathan E. Greenwood, “Los milagros americanos de Ignacio de Loyola y la red de información transatlántica de los jesuitas”, en <em>Hispania Sacra</em>, LXXII, 146, julio-diciembre 2020, 491-499.<br><br><sup>2</sup> &nbsp;<em>Monumenta Mexicana</em>, VI, edición de Félix Zubillaga, S.J., Roma, Institutum Historicum Societatis Iesu, 1976, p. 647.<br><br><sup>3</sup> &nbsp;<em>Ibidem</em>, p. 645.<br><br>&nbsp;<sup>4</sup> Francisco Zambrano, S.J. y José Gutiérrez Casillas, S. J., <em>Diccionario Bio-Bibliográfico de la Compañía de Jesús</em>, t. XII, México, Editorial Tradición, 1973, pp. 726-755.<br><br>&nbsp;<sup>5</sup> Agustín Galán García, <em>El “Oficio de Indias” de Sevilla y la organización económica y misional de la Compañía de Jesús (1566-1767)</em>, Sevilla, Fundación Fondo de Cultura de Sevilla, 1995 (Colección “FOCUS”, núm. 8), pp. 219-220.<br><br>&nbsp;<sup>6</sup> <em>Monumenta Mexicana</em>, <em>op. cit</em>., p. 653.<br><br>&nbsp;<sup>7</sup> <em>Monumenta Mexicana</em>, VIII, editados y anotados por Miguel Ángel Rodríguez, S.J., Roma, Instituto Histórico de la Compañía de Jesús, 1991, pp. 180-186.<br><br>&nbsp;<sup>8</sup> Francisco Javier Alegre, S.J., <em>Historia de la Provincia de la Compañía de Jesús de Nueva España</em>, t. II, Roma, Institutum HIstoricum S. J., 1958, p. 192.<br><br>&nbsp;<sup>9</sup> Gregorio Martin de Guijo, “Diario de sucesos notables”, en <em>Documentos para la historia de Méjico</em>, tomo I, Méjico, Imprenta de Juan R. Navarro, 1853, p. 413.</p>
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